Santander es una ciudad coqueta, acogedora y no demasiado grande, por lo que salir de tiendas es un plan más que atractivo para una jornada de ocio.

Cuenta con varias zonas comerciales, muy próximas entre sí, que se pueden recorrer disfrutando, además, de un merecido descanso en cualquiera de los bares de la ciudad.

El centro y la calle Lealtad, una de las más populares, tienen como protagonistas las grandes cadenas comerciales, que cuentan con una afluencia constante de compradores. Conviven con ellas pequeñas tiendas locales, de tamaño más pequeño, y de variadas temáticas, en las que se pueden encontrar todo tipo de productos.

Una de las zonas más populares, y atractivas, para las compras es el denominado “casco antiguo”, las calles Arrabal y En Medio, principalmente, en las que se pueden encontrar pequeños comercios con personalidad, con propuestas diferentes, originales y con encanto. Estas calles están llenas de tiendecitas y también de bares “típicos” de la ciudad, con unas barras llenas de exquisitos pinchos, en los que hacer un pequeño descanso y reponer fuerzas. Es aconsejable, sobre todo si es mediodía, disfrutar de una caña y de las populares “rabas”, que no dejan indiferente a nadie.

Una vez repuestos del esfuerzo, se puede proseguir disfrutando de las numerosas propuestas comerciales de que disponen.

Otra de las zonas de obligada visita es el Paseo Pereda. En esta popular y señorial calle, con una vistas magníficas a la bahía santanderina, se puede alternar un agradable paseo, con la  visita de algunas de las tiendas más “chic” de la ciudad.

Las propuestas comerciales que encontramos en Santander son diferentes, en función de lo que se busque, y del presupuesto del que se disponga, pero al alcance de cualquier visitante. Además, y tal como hemos puesto, una jornada de compras por la ciudad puede, y quizás, debe ir acompañada de un merecido disfrute de la gastronomía local. Os animamos a ello.